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18 May · Arte&Sano · No comentarios

¿Por qué debemos consumir pan de quinoa? 

El uso de plantas para obtener algún beneficio sobre la salud es milenario y casi tan antiguo como la humanidad misma. Existe evidencia científica de que desde inicios de nuestra historia sobre la tierra, hemos estudiado las propiedades nutritivas y curativas de las hierbas, diferenciando y apartando aquellas que pueden ser perjudiciales.

Anteriormente, muchas de estas propiedades beneficiosas se le atribuían a la magia. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos y científicos, se ha podido estudiar y demostrar cuáles son los verdaderos efectos de los principios activos de las plantas sobre el organismo. Incluso, muchos fármacos se sintetizan a partir de estas sustancias vegetales, como el ácido salicílico y la penicilina. 

 

Existen diversos estudios que buscan descubrir nuevas moléculas que puedan aprovecharse para mejorar nuestra salud. La quinoa ha demostrado ser una planta que aporta numerosos nutrientes a nuestra dieta; tantos, que muchos expertos en nutrición la están dando a conocer como “superalimento”.  

 

La quinoa o quinua, es una planta herbácea cuyo nombre científico es Chenopodium quinoa. Su semilla lleva el mismo nombre, y por sus propiedades se clasifica como un grano integral. 

 

Las semillas de quinoa fueron cultivadas inicialmente por culturas prehispánicas y sus principales países productores son Argentina, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Chile, Colombia y Perú. Aunque se ha extendido su cultivo a diversos países de Europa y Asia, con la obtención de excelentes resultados. 

 

¿Qué beneficios nutricionales nos aporta la quinoa? 

 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ONUAA, o más conocida como FAO, considera a la quinoa como un cultivo milenario que podría contribuir en gran medida a la seguridad alimentaria de muchos países. 

 

Esto se debe a su calidad nutritiva, su amplia variabilidad genética, su adaptabilidad y su bajo costo de producción. La quinoa es una fuente muy completa de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. 

 

Proteínas 

 

Según múltiples investigaciones, la quinoa se considera como el único alimento de origen vegetal que contiene todos los aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que no son producidos por el cuerpo y deben ser ingeridos en la dieta. Entre estos aminoácidos el más resaltante es la leucina, el cual mejora nuestro sistema inmunitario al favorecer la producción de anticuerpos. 

 

Otros aminoácidos como la isoleucina, la valina, la fenilalanina y la arginina, le otorgan propiedades antioxidantes y anticancerígenas, mejoran la producción de energía a nivel muscular, controlan los niveles de glucosa en sangre, promueven el alivio del dolor y la depresión. 

 

La cantidad de proteína que contiene la quinoa es mayor que la del trigo, el arroz y el maíz. Pero no es la cantidad de proteínas lo único llamativo sino la calidad de las mismas. Entre el 16 y el 20% del peso de una semilla de quinua lo constituyen proteínas de alto valor 

biológico, entre ellas todos los aminoácidos.  

 

La albúmina es la proteína que se encuentra en mayor proporción en la quinoa. Esta es responsable del transporte sanguíneo de importantes hormonas como las tiroideas, estrógenos y andrógenos, por lo que mantiene en equilibrio nuestro ambiente hormonal. 

 

También se encarga del transporte de ácidos grasos, bilirrubina, fármacos, control del pH corporal y por ser la principal proteína sanguínea, regula el movimiento de los líquidos en el cuerpo. 

 

Grasas 

 

La quinoa tiene un alto contenido de omega 6 o ácido linoleico, seguido de ácido oleico, ácido palmítico y omega 3 o ácido linolénico, los cuales contribuyen a la disminución de los niveles de colesterol LDL o “malo” y aumentan el colesterol HDL o “bueno”.   

 

Estos ácidos grasos permiten un mejor funcionamiento del aparato cardiovascular y además mejoran la transmisión neuronal, optimizando el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central. 

 

Carbohidratos  

 

Los carbohidratos están representados por el almidón y azúcares, los cuales son liberados lentamente en el organismo gracias a que la alta cantidad de fibra presente en la semilla los retiene. Esto genera un efecto de saciedad que perdura por más tiempo y regula los niveles de glucosa sanguínea, lo cual es beneficioso para diabéticos y personas que necesitan disminuir su peso corporal. 

 

Vitaminas y minerales 

 

En comparación con otras semillas, la quinoa es rica en calcio, por lo que ayuda a evitar la osteoporosis. También aporta hierro, potasio, magnesio, zinc, manganeso, y pequeñas cantidades de cobre y litio. 

 

Así mismo, es fuente de vitamina A, importante para la visión, el desarrollo fetal, la respuesta inmunitaria, el gusto, la audición, el apetito y el desarrollo. Contiene además vitamina E, antioxidante que protege al cerebro, los músculos y la retina de la oxidación. 

 

Fibra dietética, libre de gluten 

 

Gracias a su contenido de fibra favorece la saciedad, el tránsito intestinal y el desarrollo de flora bacteriana beneficiosa. Así mismo, hay estudios que indican que podría mejorar la tolerancia de celíacos al gluten. 

 

 

Usos de la quinoa 

 

En la medicina tradicional se ha implementado históricamente la quinoa para tratamientos tanto internos como externos, como abscesos, hemorragias, luxaciones, desinflamatorio, antiácido, antibiótico o laxante. 

 

Por otra parte, gracias al sabor neutro de la quinoa, esta puede ser muy versátil en la cocina. Actualmente es usada como sustituto del arroz o el cuscús. También se ha ido introduciendo en la panadería, con lo cual se persigue obtener un pan de mayor valor nutricional.  

 

Generalmente se añaden granos enteros a la mezcla del pan (como en nuestro pan de quinoa y chía), sin embargo estos pueden pasar por un proceso de molienda, con lo que se obtiene una harina, que puede emplearse en productos aptos para celíacos. Así mismo, representa una muy buena opción para vegetarianos, en vista de que contiene todos los aminoácidos que deben ser ingeridos por el ser humano y que anteriormente se creía que sólo se podían obtener de las carnes. 

 

No cabe duda que estamos frente a un alimento que promete ser una solución nutritiva muy completa para muchos y que vale la pena incluir en nuestro plan de alimentos cotidianos. 

 

 

 

Dra. Edith M. Peroza S.
Graduada en Cirujía por la Universidad de Carabobo, Venezuela.
Medicina General – Medicina ocupacional – Nutrición

 

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